domingo, 25 de mayo de 2014

**CAMINANDO...




Ya os comenté que Mayo está siendo un mes importante en mi vida; probablemente la antesala de cambios sustanciales de cara al futuro, os iré contando. Y como las reflexiones se suceden casi sin buscarlas (espero que hayáis votado, hablando de todo un poco), hoy he sido consciente de una vivencia vital, de esas del manuscrito de Acra de Jorge Bucay publicadas en facebook (;-DDD): hay personas y experiencias que llegan a nuestra vida para enseñarnos a no volver a equivocarnos. Así de fácil.





La mejor forma de aprender algo es vivirlo en primera persona; principio pedagógico que aunque evidente, no siempre se lleva a cabo. A veces nos gustaría no tener que saber lo que es la pena, la desilusión o el desamor, pero sentirlo en nuestra piel, en nuestro corazón y en nuestra alma es la única forma de entender el verdadero alcance de muchas de esas cosas. De todas, en realidad. Así que en numerosas ocasiones, aunque no entendamos por qué erramos en según qué intentonas, lo más probable es que sea parte del tiempo de calentamiento, ese en el que no importa fallar los tiros; el partido, la parte importante, viene después :-)




Al hilo de esta reflexión, os dejo un post que tenía por ahí y que creo que guarda unas cuántas ideas muy interesantes; dejémonos enseñar por quien sabe más. Y seamos humildes. No hay más misterio.


LA EXPERIENCIA ES UN GRADO
10/09/2012 · por Daniel Cuñado 


Soy muy amigo de los refranes y uno de mis favoritos es el siguiente: “sabe 
más el Diablo por viejo que por diablo”. O como titulo el post, “la experiencia es un grado”. Así que voy a dedicar este breve post a hacer un encendido elogio de la veteranía.


Que uno va sabiendo cada vez más según acumula la experiencia es una perogrullada. Pero por otra parte, tengo a menudo la sensación de que vivimos en una sociedad donde se valora enormemente la juventud, la frescura, el ímpetu del tierno en edad, y se asocia veteranía a vejez, y con ello lentitud de reflejos, apoltronamiento, esquemas anticuados, falta de adaptación, resistencia al cambio.

De modo que mientras en algunas culturas se venera a los viejos hasta el extremo de resultar un obstáculo para el progreso, en la cultura occidental y en algunos ámbitos (léase por ejemplo el mundo de la tecnología y la informática) se ha pasado más bien al extremo contrario. Y como en todo, hay que buscar un equilibrio.


El otro día estaba arreglando una cosilla que se había roto en casa, con mis más que modestos conocimientos de bricolaje, y me hizo gracia escuchar a mi hija mayor decirle a mi mujer algo así como que “mira, mamá, cómo papá lo sabe arreglar todo”. En realidad ella no es consciente de que su padre tiene un nivel muy escaso, pero a sus ojos yo soy un experto. Son edades en las que veneras a tus padres y en general consideras que los adultos, cuanto más mayores son, más saben. Pero llega un momento en el que esa forma de pensar cambia, y se pasa a una arrogancia no consciente del joven que se cree mucho mejor de lo que es.


Recuerdo casi con vergüenza mis primeros tiempos en el trabajo donde me creía muy listo y capaz de todo. Luego vas aprendiendo, y como alguien dijo (reto a mis más ilustres lectores a que me digan qué pensador fue el primero en hacerlo), cuanto más sabio eres, más humilde te vuelves porque adquieres conciencia de todo el océano de conocimiento del que careces.


Acabo de estar en una obra industrial a aportar mi experiencia especializada en un ámbito concreto, y la persona a la que iba a apoyar era un señor tan veterano que le llamaban cariñosamente “el abuelo”. Y la verdad es que yo ya iba casi con pudor a hacer mi trabajo porque tenía muy claro que apenas tengo nada que enseñarle a un hombre con tantas horas de trabajo y anécdotas a su espalda. Finalmente creo que sí que fui capaz de ofrecer un valor añadido con mi presencia, pero desde luego que este hombre, excelente y entrañable persona por cierto, acumula tal cantidad de conocimiento práctico por toda la casuística que ha tenido ocasión de vivir, que sin ser necesariamente especialista en lo mío, tiene muchísimo que enseñarme.


Así que si os seduce el canto del emprendimiento que tan en boga está hoy en día, no dejéis de considerar el interés de contar con un veterano a vuestro lado que pueda poner la voz del diablo, léase de la experiencia, para como mínimo no afrontar los nuevos retos con arrogancia sino humildad. Porque aunque el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, si nunca tropezaste con ella no vas a ser capaz de verla.


Ah, y por cierto, si en vuestro trabajo alguien elogia lo bien que haces las cosas cuando en realidad tú sabes que tampoco es para tanto, haz como yo con mis hijas: ríete por dentro y déjalo estar. Que para el nóvel es reconfortante pensar que está en manos de un experto, aunque en realidad no sea más que una ilusión.  Que aunque siempre es mejor ser bueno que sólo parecerlo, esto último tampoco hace daño si se administra con prudencia.



(...)

Os deseo paz y bien;
armonía, equilibrio, luz.
Y una dulce sesión en el saloncito, al calor de la ternura...
Mil besos, mis chicos.



martes, 20 de mayo de 2014

**SIMPLIFICANDO LA VIDA




Que la vida va por ciclos es más que evidente; hay tiempos de bonanza, tiempos de lágrimas, tiempos creativos, tiempos de sequía. Tiempos de apetito amoroso, de gozo laboral. De pasión. Y de locura. Y en ese ir y venir de acertijos que nos propone la vida, capeamos como podemos el temporal.





Yo aspiro, sobre todo, a vivir en paz, ya os lo he dicho más veces. Aspiro a las cosas sencillas, a seguir amando mi trabajo, a la salud de los míos -y a la mía propia, claro ;-)-, al equilibrio y a la magia de la ternura. Cada día de mi vida. Y para conseguirlo, además de un empujoncito de la suerte, lo que hace falta es tener una actitud positiva con la que enfrentarnos en positivo a cada nuevo reto. 

Os dejo una pequeña guía que me ha gustado, una guía para hacer la vida más fácil. Espero que alguna de las cositas os ayuden. Y si no, mientras tanto, regaláos un delicioso masaje que os reconciliará con vuestra propia esencia. Un alto en el camino para respirar hondo y proseguir hacia la cima.




1. Aprende del pasado y luego sal de allí!
Los errores del pasado deben enseñarte a crear un futuro maravilloso, no hacer que tengas miedo de él. No lleves tus errores contigo. En lugar de eso, colócalos debajo de tus pies y úsalos como escalones. Nunca te arrepientas. Si es bueno, es maravilloso. Si es malo, es experiencia. El éxito no es sobre dónde estás parado en un punto dado en el tiempo, sino de lo mucho que has aprendido y cuan lejos has viajado para llegar allí.






2. Enfócate en lo que es verdaderamente importante.
Identifica qué es lo más importante para ti. Elimina todo lo demás que sea posible eliminar. No pierdas tiempo, no dudes, no te arrepentirás.


3. Enfócate en ser productivo y no en estar ocupado.  
No sólo hagas cosas, haz las cosas correctas. Los resultados son siempre más importantes que el tiempo que necesitas para lograrlos. Detente y pregúntate si lo que estás haciendo vale la pena el esfuerzo. ¿Te está llevando en la misma dirección que tus metas? No te quedes atrapado en trabajos ocasionales, ni aunque parezcan urgentes, a menos que también sean importantes.






4. Da lo que quieras recibir.
Tú obtienes lo mejor de los otros, y de cada situación, cuando das lo mejor de ti. Empieza a practicar regla de oro. Si quieres amor, da amor. Si quieres amigos, ser amigable. Si quieres dinero, proporciona valor. Funciona. Realmente es así de simple.


5. Deja de tratar de ser todo para todos.
No trates de ser amigo de todo el mundo. Cultiva relaciones más cercanas con menos personas. Empieza a enfocarte en ser todo para alguien. Ayudar o complacer a todo el mundo es imposible. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no todo el mundo, pero sí su mundo. Así que estrecha tu enfoque y se tú mismo.





6. Haz lo que sabes que es correcto en tu corazón.
Comienza a ser sincero contigo mismo y con los demás. No hagas trampa. Sé fiel. Sé amable. Haz lo correcto! Es la forma menos complicada de vivir. La integridad es la esencia de todo lo exitoso. Cuando rompes las reglas de la integridad, invitas a que serias complicaciones entren en tu vida. Mantén la vida simple y agradable haciendo lo que sabes que es correcto en tu corazón.






7. Organiza tu espacio.  
Empieza a limpiar tu desorden. Deshazte de las cosas que ya no usas y organiza todo lo demás. Mantener organizada tu vida y tus áreas de trabajo es crucial. Si tienes un espacio desordenado, puede distraerte y estresarte. Un espacio limpio es como un lienzo en blanco, disponible para ser utilizado y crear algo genial.






8. Sé eficiente.
Deja de ser ineficiente solo porque siempre lo has hecho así. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás consiguiendo. Muchas veces vivimos con sistemas no planificados y complejos en nuestras vidas simplemente porque nunca pensamos en ellos. En lugar de ello, simplifica tu vida encontrando mejores maneras de hacer las tareas más comunes. Enfócate en un sistema a la vez (tu sistema de limpieza, tu sistema de recados, tu sistema de papeleo, tu sistema de correo electrónico, etc.) y trata de hacerlo simple, eficiente y lógico. Luego, una vez que lo hayas perfeccionado, adhiérete a ella.





9. Deja que las cosas sean menos que perfecto.
Sonríe cada vez que puedas, no porque la vida haya sido fácil, perfecta, o exactamente como la habías imaginado, sino porque decides ser feliz y estar agradecido por todas las cosas buenas que tienes, y todos los problemas que conoces que no tienes. Debes aceptar el hecho de que la vida no es perfecta, que las personas no son perfectas, y que no eres perfecto. Y eso está bien, porque el mundo real no recompensa la perfección. Recompensa a las personas que hacen que las cosas BUENAS se hagan. Y la única manera de hacer que las cosas BUENAS se hagan es siendo imperfecto el 99% de las veces.






10. Deshazte del drama innecesario y de aquellos que lo crean.  
Nunca crees un drama innecesario, y no te rodees de quienes los crean. Elige amigos de los que estés orgulloso de conocer, gente que admires, quienes te amen y respeten; personas que hagan tu día un poco más brillante, solo por estar en él. No te alejes de la gente negativa, ¡HUYE! La vida es demasiado corta como para pasar el tiempo con personas que te chupan felicidad.





11. Olvídate de todo lo que los demás piensan y quieren para ti.
Una de las mayores libertades es que simplemente no te importe lo que los demás piensen de ti. A veces necesitas salir, tomar algo de aire, y recordar quien eres y qué quieres ser. Lo mejor que puedes hacer es seguir tu corazón. Toma riesgos. No te limites a aceptar las decisiones seguras y fáciles solo porque tienes miedo de lo que los otros pensarán, ni tengas miedo de lo que pueda pasar. Si lo haces, nada pasará nunca. No dejes que las mentes pequeñas te convenzan de que tus sueños son demasiado grandes. No lo son.





jueves, 15 de mayo de 2014

** MAYO, MACARRA Y MOÑA EMPIEZAN POR M ;-)



Mayo está siendo un mes especial, lleno de luz, de dulzura y de felicidad. El pasado va quedando en su sitio. El presente, un precioso don. Hacía mucho tiempo que no era tan consciente de que, a pesar de todos los pesares, siempre hay un nuevo amanecer. Y que no hay que tirar la toalla, por muy oscuro que veamos el porvenir. Porque toda tormenta acaba por pasar.




...un beso tuyo
es como mi medicina...

Gente que se va, gente que entra. Ese es el ciclo. No debemos anclarnos al pasado, ni a historias imposibles, ni a personas tóxicas. Tampoco debe(ría)mos anclarnos a ocupaciones ni a obligaciones que no nos aportan en positivo, que nos alejan de la ilusión, que no nos hacen bien. El tiempo pasa demasiado deprisa como para andar mendigando miguitas de felicidad. Hagamos que suceda.




Os espero en el saloncito para la magia, para la ternura, para el placer y el bienestar. Para la pasión. Abramos la mente...
...y fluyamos.

Comparto a Benedetti.
Maravilloso.
Esconded esta poesía, escrita de vuestro puño y letra, en algún lugar de vuestra casa. Proponed que la busquen, dad pistas, dejad algún que otro regalito (en plan gymkana)... y veréis el efecto ;-)))



Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río
tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos
tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero
tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés

me das tu corazón ese verdugo
y yo te doy mi calma esa mentira
tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol
tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel

me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus
tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar
me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado
te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero.

Mario Benedetti - El amor, las mujeres y la vida.





...tu guerra todas las noches, 
tu tregua cada mañana...

martes, 13 de mayo de 2014

** YAGO LAMELA. DEP.



El otro día hallaban muerto Yago Lamela; no sé si vosotros os acordáis de él, pero la verdad es que yo sí. Y mucho. He seguido su trayectoria más o menos de cerca -me gusta muchísimo el atletismo- y lo último que leí de él fue que estaba ingresado en un centro por una grave depresión.

Puedo intuir -solo intuir- lo complicado que debe ser estar en lo más alto para después descender a los infiernos de las lesiones y del olvido. Puedo intuir lo complicado de rozar la gloria para después ser un ídolo roto. Puedo intuir la frustración de caer sin poder remediarlo. Puedo con todo eso. Pero no puedo entender cerrar la puerta y dejar de luchar. Bueno, entenderlo sí; materializarlo, no. 



Casi todo el mundo, en una u otra medida, pasamos nuestro propio via crucis; todos tenemos altibajos en el trabajo, en las relaciones personales, en la familia. Todos pensamos que la vida nos da la espalda, que no podremos salir del bache; todos sentimos que hay días en los que no hay razones para vivir. Pero ahí es donde tenemos que mantener el tipo y dar un pasito más. Uno más. Y es que siempre vuelve a salir el sol. Ahí es donde nuestra gente juega un papel fundamental, donde hay que abrir de par el par el corazón para que entre la luz. Ahí debemos pedir ayuda, confiar,  resistir. Y respirar hondo y sonreír, aunque todo esté cuesta arriba.





Os dejo una tierna carta de Manolo Martínez dedicada a Yago. Pura sensibilidad. Ojalá no tengamos nunca que escribir una así.
Paz y bien, mis chicos.





"Quiero hoy escribirte unas líneas abarrotadas de palabras, como debían haber estado las gradas siempre que saltabas, como debían haber estado los bancos de Canterbury en aquella tarde soleada, abarrotadas de palabras venidas del único sitio que merecen salir, de lo más profundo de mi alma dolorida, de lo más recóndito de mi razón contrariada, de lo más brillante de mis recuerdos recuperados.



Dicen que las luces que iluminan con fuerza se consumen aprisa, puede que sea esa la razón de tu marcha repentina, también puede que fuese esa la razón de tu risa contagiosa. Te has ido como viviste, deprisa, la velocidad ha sido tu razón de ser, nunca olvidare la fuerza de tus pasos, ni la profundidad de tus silencios.






Quiero hoy hablar de lo bueno, ya bastante malo es perderte, podría quejarme de este país de cañitas y de su doble rasero, pero prefiero gritar que muchos hemos sido alguna vez Yago Lamela Tobio con nuestra melena de mosquetero al viento, saltando por encima de todos los lamentos, suplicando que Ivan Pedroso no vuele más que nosotros y finalmente aceptando la plata, como una bendición del cielo, con una sonrisa de oreja a oreja y un abrazo de los sinceros.






Hasta siempre compañero, ojalá nos veamos en otra vida, en otro mundo, en otro cielo, ojalá te hayas ido satisfecho, por que lo que tú has hecho, otros no lo logran ni en tres vidas partiéndose el pecho, hasta siempre compañero, ojalá nos veamos en otra pista, en otro círculo, en otro cielo".



Man Martínez.


viernes, 9 de mayo de 2014

** 10 consejos para dejar ir el pasado y abrazar el futuro :-)



Por Cat O'Connor

"Dos monjes estaban en una peregrinación. Un día, llegaron a un río profundo. A la orilla del río, una mujer joven se sentó llorando porque tenía miedo de cruzar el río sin ayuda. Ella rogó a los dos monjes que la ayudaran. El monje más joven le dio la espalda. Los miembros de su orden tenían prohibido tocar a una mujer.

Pero el monje más viejo cogió a la mujer sin decir una palabra y la llevó a través del río. Él la dejó en el otro lado y siguió su camino. El monje más joven fue tras él, a regañarlo y reprenderlo por romper sus votos. Continuó haciéndolo por todo el día.

Por último, al final del día el monje mayor se volvió al más joven. "Yo sólo la cargué para cruzar el río. Tú has estado cargando con esto durante todo el día."






Dejar ir puede ser difícil. Dejar ir a la gente, ideas, expectativas, deseos, ir dejando malos hábitos, creencias falsas y relaciones no saludables ... y la lista sigue. Cada día, cada momento es una oportunidad para crearnos de nuevo a nosotros mismos, hacer caso omiso del equipaje del pasado, abrirnos a la posibilidad del momento y tomar medidas para crear un futuro increíble.

Aunque podemos entender esto intelectualmente, saberlo y vivirlo son dos cosas muy diferentes.



Esta es una lista de 10 cosas para poner en marcha para dejar ir:



1. Medita. Encuentra quietud, respira. La meditación es acción. Nuestra mente es mucho más difícil de aquietar que nuestro cuerpo. Nuestras vidas son ocupadas y de un ritmo rápido, lleno de ruido y distracciones externas. La claridad viene del silencio. La meditación, incluso en pequeñas cantidades, permitirá la inserción de los siguientes 9 pasos.
2. Comprender
. Tómate el tiempo para reflexionar sobre tu propia historia como un tercero interesado sin juicio: simplemente observa. Entiende que no eres tu pasado. Comprende que las situaciones y los patrones y las personas en tu vida crearon tus experiencias, no te crearon a ti. Conocer y entender tu pasado y algunos de sus patrones te ayudará a reconocer por qué te aferras y repites las conductas autodestructivas. El entendimiento crea conciencia, la conciencia te ayuda a romper el ciclo.

3. Aceptar. Acepta tu historia y la gente que ha sido parte de tu historia, acepta tu situación y recuerda que ninguno de estos te definen. La aceptación es el primer paso para dejar ir y dejarte ir libre. Aprende del monje en la historia: llevar amargura, ira o rencor, a nadie carga más que tu mismo.
4. Vacía tu taza. Consciente y activamente trabaja en dejar ir de tu historia, tus juicios e ideales, las cosas materiales, todas tus cosas. No tienen ningún valor real. Ellos no te hacen más fuerte, más sano o más poderoso, y la creencia en ellos es una ilusión. Derrama tus expectativas de cómo, quién, dónde y qué debes ser, ya que, eso, también, es parte de una historia que te detiene de simplemente ser. Una vez que sueltas esta historia y vacias tu taza, tu propósito de vida se abrirá y podrás fluir mejor.


5. Alinearse. Toma un momento (o varios) para anotar lo siguiente:

a. El centro de tus creencias / valores

b. Tus metas de la vida

c. Las acciones que se están tomando para alcanzar dichos objetivos.

Desde aquí, tomar una mirada honesta a tus creencias / valores y determinar si se alinean o no con tus objetivos y acciones. Si no es así, pregúntate: ¿es el momento de crear nuevas creencias básicas, establecer nuevas metas o emprender una acción nueva? Qué medidas debes tomar para alinear tus acciones con tus creencias con el fin de alcanzar tus metas. Escribe 3 acciones que tomarás esta semana para conseguir ponerte en movimiento.

6. Flexibilidad. Puede parecer paradójico desprenderse de los resultados, las metas establecidas y aún trabajar para ellas. Pero si eres flexible - es decir, estás dispuesto a dejar de lado el resultado final - la alineación de los objetivos y el propósito verdadero con el bien común, es la acción justa. Se flexible, permite que el camino se desarrolle, abriendote a las oportunidades. Se flexible y fluye con la corriente de la vida.
7. Contribuye. Cuando te encuentras lamentándote sobre tu pasado o enojado acerca de tu presente o cavilaciones acerca de tu futuro, encuentra una manera de hacerle el día mejor a alguien. Con una sonrisa a alguien al pasar, abriendo una puerta, llevando un poco de comida para el necesitado: estas acciones simples pueden tener un impacto duradero y ayudarte a poner tu situación en perspectiva. Contribuir al bienestar de los demás es la mejor manera de alinearse con tu verdadero yo.

8. Cree en ti mismo. Cree en tu propósito. Cree que aferrarse, de hecho no hace nada, pero evitar ese propósito.
9. Ama el proceso. Diviértete. Juega, se alegre y positivo. Dale poder a la positividad. Ámate a ti mismo, ama a los demás y ama esta vida. Hay un regalo para desenvolver cada día, para contemplar con nuevos ojos y emocionarse.
10. Sé agradecido. Sé verdadero. Una vez que hayas tomado todas estas acciones, sólo sé.

Investigación y Traducción al español: 

equipo de Vida Lúcida www.unavidalucida.com.ar
Fuente: 
www.mindbodygreen.com





...gracias a toda la gente de mi vida.
La que estuvo, la que está. 
La que espero que se quede.
La que me quiere mucho y sin condiciones.
Paz y bien, mis chicos.

miércoles, 7 de mayo de 2014

** DE VUELTA :-)



Acabo de darme cuenta de que hace una semana que no me asomo por aquí, ¡¡perdón!! La vuelta de las vacaciones siempre me resulta un poco liosa, por aquello de volver a ordenar los horarios, las obligaciones, los amaneceres y las nocturnidades. Y volver a pensar en modo #ternura, para poder ofreceros el más cálido de los afectos en el saloncito.





Este año he tenido la suerte de poder salir unos días y parar un poco, desconectar y pensar en otras cositas. Sin grandes aspavientos ni magia espectacular... pero con muy buen rollo y muy buenas sensaciones. Y han sido días que he aprovechado para establecer prioridades, identificar necesidades y dibujar el perfil de nuevos sueños. Que andaba un poco rancia con este tema, la verdad. Se nos olvida disfrutar de las cosas pequeñitas, se nos olvida decir a la gente lo importante que es en nuestra vida, ¡¡se nos olvida soñar!! Y se nos olvida despeinarnos....

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid....





...también retomo que ha muerto Tito Vilanova. He seguido muy de cerca la filosofía culé en temas deportivos, he sido muy fan suya en concreto y le he escuchado en muchas ruedas de prensa y en alguna que otra conferencia. Confieso una gran pena, de esas penas hondas y tristes, de esos interrogantes que uno lanza a los astros, a la espera de que alguna respuesta nos convenza y nos ayude a entender. Pero no hay respuesta. Seguro que sigue haciendo buen fútbol esté donde esté, haciendo gala de su humildad y de su sencillez.




Volvemos. Vuelvo.
Último sprint antes del verano.
Con más ganas, si cabe.
Y con toda mi gratitud a quienes siempre estáis ahí, a quienes confiáis en mis manos, a tod@s.
Paz y bien, mis chicos.
Aurrera beti!