miércoles, 6 de mayo de 2015

**ROTONDAS, DIRECCIONES PROHIBIDAS Y SENTIDOS ÚNICOS... ;-)



Me ha gustado mucho este post, por eso lo comparto. Creo que la vida pasa demasiado rápido como para tomar decisiones que no nos hacen felices y que nos alejan de nuestros anhelos. Así que seamos conscientes de nuestros sueños y hagamos lo posible por luchar hasta conseguirlos. 

Mis chicos...
...os espero al calor de la ternura.
Regalaos un alto en el camino, un rato de paz y de mimos, un torrente de luz.
Un rato de magia.





7 señales para advertirte que estás en el camino equivocado


La mayoría de nosotros perdemos demasiados momentos en sumergirnos en distracciones innecesarias que roban nuestra atención de las cosas que realmente importan. Si sientes que estás en el camino equivocado, aquí te dejo siete señales de alerta a tener en cuenta así como consejos para ayudarte a volver a senda adecuada; porque si has tomado el camino equivocado, no sientas lastima por ti mismo/a, ¡da la vuelta!


1) Tus decisiones importantes las toman otros por ti.
Tienes que vivir tu propia vida a tu manera. Eso es todo lo que hay que hacer. Cada uno de nosotros tiene un fuego único en nuestro corazón por algo que nos hace sentir vivos. Es tu deber encontrarlo y mantenerlo encendido. Hay que dejar de preocuparse tanto por lo que el mundo quiere para ti. Empieza a vivir por ti mismo.


Encuentra tu amor, tus talentos, tus pasiones y abrázalos. No te escondas detrás de las decisiones de otras personas. No dejes que otros te digan lo que quieres. Diseña y experimenta tu vida.





2) No sales de tu zona de confort.
Jugar demasiado seguro es una de las decisiones más arriesgadas que puedes hacer. No puedes crecer a menos que estés dispuesto/a a cambiar y adaptarte. Nunca mejorarás si te aferras a lo que solías ser simplemente porque te sientes cómodo/a.

Acepta lo que eres, deja de lado lo que eras y ten fe en lo que podrías ser. Adentrarte en lo desconocido no será fácil, pero cada paso vale la pena. No se sabe la cantidad de kilómetros que tendrás que recorrer durante la persecución de tu sueño, pero este recorrido es lo que da sentido a la vida. Aunque falles varias veces antes de tener éxito, el peor intento será siempre 100% mejor que la persona que se sienta y no intenta nada en absoluto.





3) Has elegido el camino más fácil posible.
Nada en la vida es fácil. Hay demasiado énfasis en la búsqueda de una “solución rápida” en la sociedad actual. Por ejemplo, tomar pastillas para bajar de peso en lugar de hacer ejercicio y comer bien. Ningún polvo mágico de hadas reemplaza la autodisciplina y el trabajo duro.


No hay ascensor hacia el éxito, debes subir por las escaleras. AHORA es siempre el mejor momento para salir de tu caparazón y mostrar al mundo lo que realmente eres. Comienza desde cero, haz lo que puedas y da lo mejor de ti.








4) Solo ves obstáculos.
La gran diferencia entre un obstáculo y una oportunidad es la forma en que lo analizas. Mira el lado positivo y no te centres en lo negativo. Afronta los problemas como oportunidades. Realmente puedes marcar la diferencia. Cuando nos fijamos en un obstáculo y lo transformamos en una oportunidad, convertimos el dolor en la grandeza.






5) Trabajas duro pero no avanzas.
Para lograr el éxito y mantener la felicidad en la vida, debes centrar tu atención en las cosas correctas, de la manera correcta. Cada ser humano tiene recursos limitados: tiempo y energía limitada. Es muy importante que gastes eficazmente tus recursos. Tienes que focalizar tu láser en el lado correcto y dejar de lado las tareas que no te aportan nada.


No hay que confundir estar ocupado con ser productivo.







6) Has comenzado una docena de proyectos y no has completado ninguno de ellos.
Se nos juzga por lo que terminamos, no por lo que empezamos. En todos los ámbitos de la vida, la pasión es lo que lo inicia y la dedicación es lo que lo termina.


7) Estás demasiado ocupado/a como para conectar con los demás de una manera significativa.
Estas tan ocupado/a que no tienes tiempo para ser amable y conectar con otros. Las personas más felices son aquellas que tienen relaciones sociales de calidad. Si quieres lograr el éxito, asegúrate de ser amable con la gente que encuentres en tu camino.




jueves, 23 de abril de 2015

** FELIÇ SANT JORDI!!




Hoy se celebra Sant Jordi en Cataluña, ese día maravilloso que envidio desde que tengo uso de razón. Y es que desde que tengo uso de razón adoro leer y aún adoro más que me regalen libros. Creo que es un detalle lleno de estilo, de buen gusto y de elegancia. ¡Me encantan los libros! Y eso que confieso- en voz bajita y no sin un poco de rubor- que también tengo un e-book, porque es uno de los inventos más cómodos y manejables que ha llegado a mis manos en los últimos tiempos :-))))

Por ende, me causan admiración las personas que escriben, que plasman con palabras vivencias, sentimientos, y locuras y que crean magia de la nada. Me entusiasman. Me fascinan. Y es que escribir es una especie de exorcismo íntimo que posiciona al escritor en el diván de los sortilegios.





Me recuerdo a mí misma con un libro cerca desde bien pequeña; en el cole disfrutaba haciendo los trabajos de lengua y literatura (estudié la EGB, en donde los clásicos eran obligatorios y había que leer muchísimos libros, al menos en mi cole); y a lo largo de mi juventud era capaz de llevar el hilo de dos o tres libros a la vez. Ágatha Christie ha sido (y sigue siendo)  una de mis escritoras de cabecera, junto con Pedro Salinas y Bécquer. Momo, La historia interminable, Los escarabajos vuelan al atardecer y la Casa de verano los recuerdo con absoluta devoción literaria, además de muchísimos títulos de Los Cinco, entre otros. Más tarde llegaron Matilde Asensi y Julia Navarro, de las que me declaro fan incondicional. En un momento leí bastante a Isabel Allende, a Gala, a Ana Mª Matute, a Ruiz Zafón, a Vázquez Figueroa y a un largo etc. más o menos conocidos.  Confieso que también he leído a Dan Brown y últimamente a Glenn Cooper, cuya lectura que me agrada sobremanera.





Así que sí, los libros -la lectura, en términos generales- ha sido y es parte fundamental de mi historia. Leer es unos de mis hobbys más auténticos y aunque también leo mucho de temas meramente profesionales -anatomía, manipulaciones, ejercicios de rehabilitación, educación...-, siempre me dejo un ratito cada día para disfrutar de lecturas más livianas. Tengo unos cuántos libros en lista de espera; hoy me habría encantado pasearme por Barcelona para hacerme con algún ejemplar. No ha podido ser. A ver si el año que viene...





La verdad es que no concibo la vida sin leer (ni sin escribir), al igual que no concibo el saloncito sin ternura. Así que os espero al calor de la magia y de la confianza que depositáis en mí. Gracias, por cierto. Muchísimas gracias a tod@s.
Mil besos.





miércoles, 22 de abril de 2015

** CERRAR PUERTAS (Coelho)



Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos… no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más? Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo.

Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado.




RECUERDOS. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. No podemos ser empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello. Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas, vender nuestra ropa o dar nuestros libros.




Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.
Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte. Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del "momento ideal".





La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando puertas abiertas "por si acaso", nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.





Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

DEJARLO IR. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad. Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante. Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.

Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres…Esa es la vida…
PAULO COELHO