martes, 28 de abril de 2009

** PEPE o como hacer de la capa un sayo

... Estos días se ha hablado, hasta la saciedad, de la actitud de PEPE, el jugador del Real Madrid que acarició a un jugador del Getafe. No pretendo yo ser defensora de la violencia, ni muchísimo menos, pero me gustaría hacer un pequeño apunte de lo que, a mi parecer, es la mayor hipocresía social en la estámos sumidos y que aceptamos prácticamente sin rechistar.

Un gesto como el de Pepe, está mal. Tod@s piensan, de entrada, que el tal Pepe es poseedor de una larga lista de adjetivos malsonantes que, obviamente, se merece. Nunca se sabe, creo que a las personas hay que tratarlas para poder dictaminar si son merecedoras de nuestros afectos, eso para empezar. Mi único "pero" en esta situación, es que me gustaría saber por qué un jugador llega al límite de perder los nervios poniendo en peligro sus intereses (diez partidazos de sanción, ahí es!). Qué ha ido ocurriendo a lo largo del partido para que Pepe (al que le faltó tiempo para pedir perdón, aunque nunca se sabe si es un gesto honesto o viene ordenado por el Corleone de turno) se desespere y abra la compuerta de la testosterona ;-P. Si observáis el vídeo de la jugada -buscadlo, lo encontraréis desde mil y una perspectivas (http://www.youtube.com/watch?v=e18W4vhZ1xU, por ejemplo)-, vereís que la primera patada sí lleva mucha mala uva, pero la segunda patada (en mi humilde opinión, amago de patada), podía haber sido, de verdad, LA patada. Que en realidad no pasó de ser un roce quitapolvo.


Insisto: no estoy por la violencia nunca y menos en el tema deportivo, pero una que ha metido horas y horas y más horas jugando a balonmano -un deporte con mucho más contacto que el fútbol y en un espacio mucho más reducido como para ver cada una de las faltas cometidas-, sabe que siempre hay un márgen para todo, tanto para ser un poco dur@ como para hacer un poco de teatro. Y que un/-a rival tocapelotas es capaz de hacer perder los nervios al/a la más pintad@.

Junto con la actitud del tal Pepe -conocido, de repente, hasta por quien no tiene ni idea de fútbol-, convivimos a diario con atentados suicidas, hambre, miseria, corrupciones políticas, terrorismo, gripes varias... Pero éso es tan archiconocido, que ya nadie se lleva las manos a la cabeza. Sin embargo, la patada de Pepe, éso sí que es tema para una sobremesa jugosa... ¿Eso no es hipocresía?



1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Vaya con Pepe! , (que no grito eh, te lo susurro al oído). A veces es difícil contenerse.

(Muy bajito y al oído te lo digo). Brindo contigo por la igualdad. Felices y tiernos sueños.