martes, 7 de mayo de 2013
** RÁPIDO...
Nadie dijo que fuera fácil. En realidad, nada suele ser fácil, al menos lo que de verdad importa. O lo que de verdad NOS importa. Porque al final los deseos, anhelos, sueños e ilusiones personales son eso, propios e intransferibles. En muchas ocasiones no podemos entender las motivaciones ajenas... pero ahí están. Y como tal debemos respetarlas. Por eso no debemos inmiscuirnos en las decisiones de la gente que nos rodea, a menos que se nos pida consejo. Y así será siempre, solo una indicación, una observación, una sugerencia; pero nunca un juicio de valor. Al fin y al cabo, cada cual tenemos el derecho -y de algún modo la obligación también- de tomar nuestras propias decisiones y equivocarnos (o no) tantas veces como la vida considere.
Mis chicos,
os espero.
En el saloncito, todo es fácil.
Solo hay que dejarse llevar...
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