domingo, 8 de marzo de 2009

...mmmmm, LOS BESOS...


¿Por qué algo tan sencillo como un beso -la unión de dos bocas, de labios jugosos- puede ser tan emocionante? El beso es un misterio con consecuencias trascendentes. Quien empieza el día con un beso lo hace con una actitud más positiva y más energía vital, porque un beso es un antídoto contra el desánimo. Por cierto, ¿sabéis que casi todo el mundo tiende a besar hacia el lado derecho?

La palabra beso proviene del latín basium , acción de besar y besar del latín basiare, tocar algunas cosas con los labios contrayéndolos y dilatándolos suavemente, para manifestar amor, amistad, o reverencia. El beso es la forma más clara de expresar cariño, expresar sentimientos, emociones y pasiones y la boca, según la teoría freudiana, es el primer lugar donde se asienta el deseo sexual.

Filemamanía, es el nombre científico que recibe el deseo de besar. Según los expertos, si hay comunión mental y la suficiente atracción física en el beso (ponemos en movimiento alrededor de 30 músculos de la cara), el alud de procesos químicos que se suceden provoca una auténtica conmoción en el organismo. El efecto es tan abrumador que, según algunos biólogos, podría compararse a una sobredosis de anfetaminas. Durante un beso de alta intensidad aumentan los niveles de dopamina y de testosterona (hormona asociada al deseo sexual) y las glándulas adrenales segregan adrenalina y noradrenalina, que aumentan la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

Además, el acto de besar también estimula la parte del cerebro que libera endorfinas (hormonas de la felicidad) en el torrente sanguíneo creando una sensación de bienestar, siendo antídoto para la depresión y mejorando las defensas del cuerpo.Siempre queremos más, porque el beso es una droga natural. El cerebro es adicto a la oxitocina, que se produce cada vez que nos besamos. Esta hormona influye en funciones básicas como el enamoramiento, el orgasmo, el parto y el amamantamiento, y está asociada con la afectividad, la ternura y el tacto.

Besar sería un poco como hacer una selección natural de la especie. Besar no lleva al éxito. Pero besar mal con toda seguridad lleva al fracaso. Las mujeres estaríamos menos dispuestas a tener relaciones sexuales con alguien que no sabe besar o simplemente cuyo beso no encaje con nuestras preferencias sensoriales y emotivas. Por contra, los hombres os fijariáis más en el atractivo del rostro de vuestra pareja, la apariencia de nuestro cuerpo y hasta en el peso ;-S

En este mundo consumista y acelerado en que vivimos, ponemos tanto énfasis en tener (buenas) relaciones sexuales que olvidamos que una certera dósis de besos, puede ser tremendamente excitante y un maravilloso preludio al deseo y a la pasión.

A mí me gustan los besos armónicos, dulces aunque entusiastas, efusivos pero sin apabullar; me gustan los besos tiernos, los que están llenos de deseo, los generosos, los despistados incluso. Me gustan, a veces, besos rotos, besos robados, besos tímidos; y aunque hay besos que hechizan sólo de imaginarlos, los besos intencionados -siempre la intención- son los que me hacen perder la razón...

La sexóloga británica Denise Knowles habla sobre la preocupación que denotamos las personas por pagar nuestras deudas económicas y lo olvidamos que tenemos ciertas deudas emocionales. Yo tengo alguna deuda de esas. Y me pesan en el alma, no os voy a engañar. Pero os contaré esta deuda otro día, que hoy prefiero soñar que alguien me besa... ;-)





y despues… ¿para que mas detalles?
ya sabeis… copas, risas, excesos,
¿cómo van a caber tantos besos
en una cancion?”

peor para el sol



1 comentario:

Anónimo dijo...

Bonita canción... ;)

<< ...y entonces no sé
si soñe o era suya la ardiente
voz que me iba diciendo al oido:
-”me moria de ganas, querido
de verte otra vez”>>

Yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Esperando saldar mis deudas... un beso virtual, hasta que llegue.