jueves, 18 de marzo de 2010
** MIGUEL DELIBES
Diariodesevilla.es
Joaquín Pérez Azaústre
"MIGUEL Delibes ha tenido una buena muerte, una muerte extraña en los tiempos que corren. Miguel Delibes ha muerto, como se ha visto, rodeado del afecto público y visible, con la identificación de una sociedad sobre la que ha escrito, a la que ha descrito, y que le viene devolviendo en las últimas décadas esa encarnación de un espíritu afín, la sensibilidad sintetizadora de una identidad. Es cierto que en el caso de Delibes hablamos de uno de los autores españoles más traducidos e institucionalizados, más leídos y referenciados, de manera que su solo apellido ya es equivalente, como he escuchado en algún telediario, a la Literatura. Sin embargo, y continúo apuntando a la esfera de lo público, sigue siendo un final cargado de emoción mayoritaria, porque los escritores, habitualmente, mueren en silencio y con muy pocos testigos, sin más repercusión que una necrológica emocionada de algún periodista amigo, a menudo compañero de aventuras comunes, o cualquier discípulo que se ha quedado huérfano.
De Delibes nos hemos quedado huérfanos, en realidad, no únicamente sus lectores, que también son legión, sino una sociedad que, sin Delibes, pierde definitivamente los valores que ha representado: esa sabiduría ancestral que es el poso constante de una escucha, de esa oralidad del poeta andador no muy lejana, más en el fondo que en la forma, del pulso existencial de Claudio Rodríguez. Se va, pero se queda, porque aún podemos oír al señor Cayo, y ese descreimiento natural del poder detentado por los hombres, y podemos sentir la compasión, inteligente y beatífica, de Los santos inocentes. No se trata de hacer un recorrido por la obra del maestro, que lo ha sido de toda una mitad del siglo veinte, reconocido tanto por Umbral como por tantas promociones posteriores, pero cómo escribir esta columna sin citar El camino y Mi idolatrado hijo Sisí, o El hereje, única novela de Delibes que salió del ahora, aunque no del aquí, denunciando los peligros de la intransigencia ideológica, espiritual y religiosa, por desgracia de gran actualidad posterior. Y Señora de rojo sobre fondo gris, ese canto durísimo, intimista y sincero, tras perder a su esposa, a la compañera y a la madre, una elegía llena de amor vivo, como la despedida de Errol Flynn de Olivia de Havilland en Murieron con las botas puestas: "Ha sido muy hermoso caminar a su lado por la vida".
Ya en lo privado, Miguel Delibes ha muerto rodeado de sus hijos y sus nietos, como un gran patriarca. Sus últimos años han sido difíciles, pero se ha despedido de la vida mirando fijamente a la vida engendrada, una continuidad de sus propios sentidos, de esa lentitud de los afectos, de la comunidad en el lecho crepuscular de encuentro. ¿Quién muere en estos días amparado por todo ese cariño familiar? Ha muerto la novela humanizada.
(...)
Pregunta.- ¿Cómo se encuentra de salud, don Miguel?
Respuesta.- Desgraciadamente la salud no me acompaña. La operación de cáncer fue bien, según dicen, pero me dejó un postoperatorio que después de 10 años aún no ha terminado. Quedé inútil para muchas cosas, como escribir o cazar. Y así sigo.
P.- ¿Va a celebrar de alguna forma especial su 87º cumpleaños?
R.- Resignadamente. No deseo más tiempo. Doy mi vida por vivida.
P.- ¿Después de anunciar su retirada de la escritura narrativa tras 'El hereje', ¿no ha sentido la tentación de sorprendernos con alguna obra nueva?
R.- No tengo capacidad para sorprender. El primer sorprendido si escribiese otra novela sería yo. Y no hablo en broma. ¿Qué le parece?
P.- Desde su faceta de académico de la lengua, ¿cree que el lenguaje se empobrece también?
R.- El uso diario lo empobrece, sí, evidentemente, pero el tiempo lo enriquece. Tendemos a reducirlo, a simplificarlo. Nos cuesta armar una frase. De este modo, los que hablan mucho, tropiezan mucho, y los que miden sus palabras se van apartando del problema.
P.- Este año Francisco Umbral no le va a felicitar por su cumpleaños, ¿sentirá su ausencia?
R.- He sentido la ausencia de Umbral desde que se fue de Valladolid. Aquí tenía a mano un escritor brillante y un inteligente censor. La amistad se espacia en los kilómetros y aunque no desaparece se enfría. Mi relación con Umbral en Madrid no tenía plazos fijos. Nos sabíamos uno a disposición del otro, pero nos usábamos poco.
P.- ¿Siente que se va quedando solo?
R.- Por días. La evacuación del mundo de la gente de mi generación y de generaciones anteriores es palpable. No hace falta mirar las esquelas de los periódicos para darse cuenta, las despedidas están a la orden del día.
P.- ¿Ha cambiado su opinión sobre Rodríguez Zapatero y Rajoy, de los que dijo que le aburrían sus insultos cruzados?
R.- No porque tampoco han cambiado ellos. Siguen tratándose como hace medio año. Me temo que ninguno de los dos tiene otros recursos."
domingo, 14 de marzo de 2010
** EMOCIÓN vs RAZÓN y SALUD vs AGUJETAS (¡va por uds!)
Ayer conseguí entregar un trabajo después de unos tres meses sabiendo que la fecha de entrega llegaría antes de lo esperado.Y aunque me juré y perjuré que no iba a pillarme los dedos una vez más, apuré hasta los últimos minutos de fin de plazo. Subidón. No sé por qué extraña razón, son pocos los privilegiados que consiguen llegar con renta a plazos establecidos por terceros. Yo no soy una de esas, desde luego y no lo he sido nunca. Creo que al final me puede la adrenalina de apurar el tiempo, de llegar al límite aún a riesgo de ser chapucera, algo que me desagrada profundamente, la verdad. Pero está claro que la emoción puede a la razón. Creo que como la vida misma...
...éste punto de locura me recuerda ese otro punto de locura que os ataca a quienes practicáis deporte y el primer día después de nosecuánto tiempo sin pisar un gimnasio, os sentís Iniesta, por ejemplo (valencianos, con todo mi respeto ;-D); y creéis que se puede retomar el entrenamiento en el mismo punto en el que se dejó. Obviamente, no es así. Y nadie os quita las agujetas que, dicho sea de paso, las lucís con un orgullo infinito.Pero, bajo mi punto de vista, no hay por qué llegar a tener agujetas (a no ser que sea inevitable por alguna razón extrema); no es necesario, no mejoran en nada el valor del entrenamiento, no benefician a los músculos.
Hay varias teorías sobre el orígen de ése dolor tremendo que somos capaces de soportar estoicamente; yo personalmente me inclino hacia la que actualmente está más aceptada en la comunidad científca y es la de las microrroturas de fibras musculares.
Así se puede leer en Wikipedia:
"Las agujetas (nombre médico: mialgia diferida)
es el nombre coloquial de un dolor muscular llamado
dolor muscular de aparición tardía (DMAT)
o dolor muscular posesfuerzo de aparición tardía (DOMPAT)
acompañado de una inflamación muscular.
Aparece como un dolor localizado
después de un período de ejercicio intenso
tras un período carente de ejercicio.Su síntoma
es un dolor intenso y localizado similar al de pequeñas agujas
(de ahí el nombre), y supone una disminución
de la movilidad y la flexibilidad durante un período
entre uno y cinco días, dependiendo de la actividad
y del historial previo de carencia deportiva.
Existen numerosas teorías sobre el origen de las agujetas.
La teoría de la microrrotura es clásica, ya que en el año 1902 se formuló por primera vez; en ella se menciona que la mialgia aparece tras la práctica deportiva se explica mediante alguna literatura científica como una rotura de fibras musculares en su mínima expresión, técnicamente es la rotura de los sarcómeros musculares, lo que acaba produciendo un efecto de inflamación ligero del músculo afectado.Este dolor se debe a que la fibra muscular es débil, y no es capaz de sostener el nivel de ejercicio, probablemente porque se está desentrenado y la fibra no es capaz de aguantarlo. Los patrones de ruptura dentro del músculo son completamente aleatorios. Parece haber datos empíricos que muestran más microrrupturas en los músculos de contracción rápida.Esta teoría parece ser la más aceptada por la comunidad científica, y se han realizado numerosos estudios en deportistas.
Las zonas más afectadas por este dolor son las uniones musculares y los tendones cerca de las articulaciones; esto se debe a que la zona musculotendinosa es donde existen más fibras musculares débiles y más tensión. Existe un segundo supuesto: los receptores del dolor (nociceptores) se encuentran en mayor cantidad en estas regiones.El dolor muscular suele tener un período que oscila entre los 5 y 7 días, con un pico de dolor que se muestra en los 3 primeros días tras el ejercicio. Por ejemplo, el dolor y la relajación de los músculos no contribuye a la pérdida de fuerza que aparece en los días de recuperación, no existen evidencias de una inhibición neuronal sobre los músculos ni una desactivación en las unidades motoras. El dolor y la debilidad muscular se deben, prinicipalmente, a los procesos inflamatorios más que al daño micromuscular producido.Las investigaciones realizadas se han fundamentado en el desbalance sobre la homesotasis del calcio en los tejidos musculares debida a las microrroturas musculares.
(...)
No existe un método claro para prevenir y tratar las agujetas a pesar de las numerosas investigaciones.Sin embargo, se ha demostrado que los estiramientos musculares previos a la realización del ejercio, así como posteriores, disminuyen la intensidad del dolor. También tiene efectos positivos sacudirse los músculos durante la realización del ejercicio físico (favorece la circulación sanguínea) y tomarse una ducha caliente al concluirlo.Es conveniente un calentamiento previo, así como el aumento progresivo del nivel de entrenamiento, empezando por ejercicios suaves hasta llegar a los más intensos;de este modo, las fibras musculares se preparan para una situación de esfuerzo.
(...)
Se han investigado numerosos tratamientos contra la mialgia diferida tanto en situaciones previas como posteriores al ejercicio. Estas intervenciones se pueden clasificar en tres amplias categorías:
...así que, mis chicos, paciencia y sensatez son dos grandes principios para practicar deporte; paciencia porque a corto plazo no se consiguen cosas importantes, es necesario invertir tiempo y esfuerzo para conseguir los objetivos deseados. Y sensatez, porque hay que entrenar con cabeza, sin excesos, respetando los períodos de descanso, aumentando pesos e intensidades según el cuerpo se va preparando.Calentar y estirar, os lo he dicho muchas veces. Y no olvidar, nunca, que hay que cuidar el corazón para no hacerle trabajar en una dirección negativa.
...éste punto de locura me recuerda ese otro punto de locura que os ataca a quienes practicáis deporte y el primer día después de nosecuánto tiempo sin pisar un gimnasio, os sentís Iniesta, por ejemplo (valencianos, con todo mi respeto ;-D); y creéis que se puede retomar el entrenamiento en el mismo punto en el que se dejó. Obviamente, no es así. Y nadie os quita las agujetas que, dicho sea de paso, las lucís con un orgullo infinito.Pero, bajo mi punto de vista, no hay por qué llegar a tener agujetas (a no ser que sea inevitable por alguna razón extrema); no es necesario, no mejoran en nada el valor del entrenamiento, no benefician a los músculos.
Hay varias teorías sobre el orígen de ése dolor tremendo que somos capaces de soportar estoicamente; yo personalmente me inclino hacia la que actualmente está más aceptada en la comunidad científca y es la de las microrroturas de fibras musculares.
Así se puede leer en Wikipedia:
"Las agujetas (nombre médico: mialgia diferida)
es el nombre coloquial de un dolor muscular llamado
dolor muscular de aparición tardía (DMAT)
o dolor muscular posesfuerzo de aparición tardía (DOMPAT)
acompañado de una inflamación muscular.
Aparece como un dolor localizado
después de un período de ejercicio intenso
tras un período carente de ejercicio.Su síntoma
es un dolor intenso y localizado similar al de pequeñas agujas
(de ahí el nombre), y supone una disminución
de la movilidad y la flexibilidad durante un período
entre uno y cinco días, dependiendo de la actividad
y del historial previo de carencia deportiva.
Existen numerosas teorías sobre el origen de las agujetas.
Microrroturas de fibras musculares
La teoría de la microrrotura es clásica, ya que en el año 1902 se formuló por primera vez; en ella se menciona que la mialgia aparece tras la práctica deportiva se explica mediante alguna literatura científica como una rotura de fibras musculares en su mínima expresión, técnicamente es la rotura de los sarcómeros musculares, lo que acaba produciendo un efecto de inflamación ligero del músculo afectado.Este dolor se debe a que la fibra muscular es débil, y no es capaz de sostener el nivel de ejercicio, probablemente porque se está desentrenado y la fibra no es capaz de aguantarlo. Los patrones de ruptura dentro del músculo son completamente aleatorios. Parece haber datos empíricos que muestran más microrrupturas en los músculos de contracción rápida.Esta teoría parece ser la más aceptada por la comunidad científica, y se han realizado numerosos estudios en deportistas.
Las zonas más afectadas por este dolor son las uniones musculares y los tendones cerca de las articulaciones; esto se debe a que la zona musculotendinosa es donde existen más fibras musculares débiles y más tensión. Existe un segundo supuesto: los receptores del dolor (nociceptores) se encuentran en mayor cantidad en estas regiones.El dolor muscular suele tener un período que oscila entre los 5 y 7 días, con un pico de dolor que se muestra en los 3 primeros días tras el ejercicio. Por ejemplo, el dolor y la relajación de los músculos no contribuye a la pérdida de fuerza que aparece en los días de recuperación, no existen evidencias de una inhibición neuronal sobre los músculos ni una desactivación en las unidades motoras. El dolor y la debilidad muscular se deben, prinicipalmente, a los procesos inflamatorios más que al daño micromuscular producido.Las investigaciones realizadas se han fundamentado en el desbalance sobre la homesotasis del calcio en los tejidos musculares debida a las microrroturas musculares.
(...)
No existe un método claro para prevenir y tratar las agujetas a pesar de las numerosas investigaciones.Sin embargo, se ha demostrado que los estiramientos musculares previos a la realización del ejercio, así como posteriores, disminuyen la intensidad del dolor. También tiene efectos positivos sacudirse los músculos durante la realización del ejercicio físico (favorece la circulación sanguínea) y tomarse una ducha caliente al concluirlo.Es conveniente un calentamiento previo, así como el aumento progresivo del nivel de entrenamiento, empezando por ejercicios suaves hasta llegar a los más intensos;de este modo, las fibras musculares se preparan para una situación de esfuerzo.
(...)
Se han investigado numerosos tratamientos contra la mialgia diferida tanto en situaciones previas como posteriores al ejercicio. Estas intervenciones se pueden clasificar en tres amplias categorías:
- Farmacológicas, que emplean tratamientos de productos no esteroides y antiinflamatorios
- Terapias físicas / fisioterapias: diversas modalidades de MASAJE, ejercicios físicos específicos, crioterapia, ultrasonidos e incluso estimulación eléctrica.
- Dietéticas, que emplean suplementos nutricionales."
...así que, mis chicos, paciencia y sensatez son dos grandes principios para practicar deporte; paciencia porque a corto plazo no se consiguen cosas importantes, es necesario invertir tiempo y esfuerzo para conseguir los objetivos deseados. Y sensatez, porque hay que entrenar con cabeza, sin excesos, respetando los períodos de descanso, aumentando pesos e intensidades según el cuerpo se va preparando.Calentar y estirar, os lo he dicho muchas veces. Y no olvidar, nunca, que hay que cuidar el corazón para no hacerle trabajar en una dirección negativa.
Si os sentís sensibles,
si os gusta que os acaricien,
si os duele algo
o simplemente si os apetece un ratito de ternura,
dejad que mis manos
os llenen de bienestar...
Disfrutad de un masaje diferente.miércoles, 10 de marzo de 2010
** MIS POLLITOS ;-D
...Hay conversaciones que nos ayudan a reflexionar sobre cómo actuamos las personas en determinadas situaciones y sobre las sensaciones que nos provocan los actos ajenos. Casi siempre nos sorprendemos con reacciones inesperadas, con celos o dolorcitos que no sabíamos que éramos capaces de sentir. Nos invaden egoísmos, tristezas injustas, necesidad de poseer de forma incontrolada. Y entre todo el jaleo mental que nos ataca, se nos olvida algo que es básico y que no todo el mundo sabe gestionar (sobre todo en relaciones de pareja): el derecho a la propia intimidad.
Todos tenemos un mundo interior que nos pertenece; el mundo en el que construímos nuestros sueños y nuestras ilusiones, el mundo en el que nos protegemos de nuestros miedos y de nuestros complejos. Un mundo de fantasía y de utopía en el que ansíamos que el vecino del quinto, guapérrimo él, nos dé el beso de nuestra vida después de parar el ascensor ;-D Pues eso. Intimidad. Que a veces se comparte y a veces no; que a veces nos da vergüenza decir en voz alta y otras veces no nos apetece hacerlo público. Sin más. Así que para relaciones sanas, honestas y duraderas, es imprescindible que cada una de las partes mantenga su pequeño espacio, si alguna de las partes así lo manifiesta. Y no es que se ame menos ni que se confíe menos ni que se necesite menos la compañía elegida, no. Es, más que nada, que no hay perder la esencia propia por demostrar a alguien que queremos que sea parte de nuestra vida y que es importante para nosotros.
Ternura y asertividad ;-))))))
Y hablando de intimidad...
...el otro día uno de mis cul.., digo, de mis chicos (;-D), me insinuó, con toda amabilidad, que era como una madre ;-O. No es que sea un piropo, la verdad, o quizá es que una mujer se espera otro tipo de piropos, pero lo cierto es que quienes pasáis por mi saloncito -por extensión, por mis manos- sóis como mis pollitos; os cuido, os acompaño, os animo. Me preocupan vuestras lesiones, vuestras contracturas, vuestros hombros cansados. Y por supuesto, todo lo que pasa en Roma, en Roma queda ;-)
Así que si os apetece un ratito de ternura, de mimos, de caricias, un ratito de serenidad y de sensaciones agradables, no dejéis de disfrutar de la magia del saloncito.
Besitos.
Dulces,
cariñosos,
respetuosos...
Todos tenemos un mundo interior que nos pertenece; el mundo en el que construímos nuestros sueños y nuestras ilusiones, el mundo en el que nos protegemos de nuestros miedos y de nuestros complejos. Un mundo de fantasía y de utopía en el que ansíamos que el vecino del quinto, guapérrimo él, nos dé el beso de nuestra vida después de parar el ascensor ;-D Pues eso. Intimidad. Que a veces se comparte y a veces no; que a veces nos da vergüenza decir en voz alta y otras veces no nos apetece hacerlo público. Sin más. Así que para relaciones sanas, honestas y duraderas, es imprescindible que cada una de las partes mantenga su pequeño espacio, si alguna de las partes así lo manifiesta. Y no es que se ame menos ni que se confíe menos ni que se necesite menos la compañía elegida, no. Es, más que nada, que no hay perder la esencia propia por demostrar a alguien que queremos que sea parte de nuestra vida y que es importante para nosotros.
Ternura y asertividad ;-))))))
Y hablando de intimidad...
...el otro día uno de mis cul.., digo, de mis chicos (;-D), me insinuó, con toda amabilidad, que era como una madre ;-O. No es que sea un piropo, la verdad, o quizá es que una mujer se espera otro tipo de piropos, pero lo cierto es que quienes pasáis por mi saloncito -por extensión, por mis manos- sóis como mis pollitos; os cuido, os acompaño, os animo. Me preocupan vuestras lesiones, vuestras contracturas, vuestros hombros cansados. Y por supuesto, todo lo que pasa en Roma, en Roma queda ;-)
Así que si os apetece un ratito de ternura, de mimos, de caricias, un ratito de serenidad y de sensaciones agradables, no dejéis de disfrutar de la magia del saloncito.
Besitos.
Dulces,
cariñosos,
respetuosos...
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