martes, 11 de marzo de 2014

** LA LEYENDA DEL ATRAPASUEÑOS




Soy poco de mitos, supersticiones y demás fábulas, pero desde hace mucho tiempo hay una leyenda que me ronda y que de alguna forma, recoge la esencia de mi vida, de mis valores y de mi forma de entender el karma, la energía y las bonanzas de los astros ;-) Y en un ataque (más) de locura, me he tatuado un atrapasueños. Me encanta.

Porque creo que empieza una nueva era en mi vida,
y porque no quiero dejar de soñar...
mil besos, mis chicos.
El saloncito está lleno de magia y de luz.
Os espero para compartir en paz.

(...)



"Hace mucho tiempo cuando el mundo era aún joven, un viejo chamán Lakota estaba en una montaña alta y tuvo una visión. En esta visión Iktomi -el maestro de la sabiduría- se le aparecía en forma de una araña. Iktomi hablaba con él en un lenguaje secreto, que solamente los iniciados lakotas comprenden. Mientras hablaban entre ellos, Iktomi -la araña- tomó un trozo de madera del sauce más viejo. Le dio forma redonda y con plumas que tenía a mano, pelo de caballo, cuentas y adornos... empezó a tejer una telaraña.


Hablaron de los círculos de la vida, de cómo empezamos la existencia como niños y crecemos, pasando de la infancia a la adolescencia, después a la edad adulta para llegar, finalmente, a la vejez -cuando debemos volver a ser cuidadosos- como cuando éramos los más jóvenes, completando así el círculo.






Iktomi dijo -mientras continuaba tejiendo su red- "En cada tiempo de la vida hay muchas fuerzas, unas buenas otras mala.  Si te encuentras con las buenas ellas te guiarán en la dirección correcta. Pero si escuchas a las fuerzas malas, ellas te lastimarán, te guiarán en la dirección equivocada". Y continuó: "Hay muchas fuerzas y diferentes direcciones y algunas pueden influir en la armonía de la naturaleza. También cuentas con el Gran Espíritu y sus enseñanzas".


Mientras la araña hablaba continuaba tejiendo y tejiendo su telaraña, empezando de afuera y trabajando hacia el centro. Cuando Iktomi terminó de hablar, le dió al anciano lakota la red y le dijo: "Mira la telaraña. Es un círculo perfecto, pero en el centro hay un agujero. Úsala para ayudarte a ti mismo y a tu gente, para alcanzar tus metas y hacer buen uso de las ideas de la gente, sus sueños y sus visiones. Si crees en el Gran Espíritu, la telaraña atrapará tus buenas ideas y las malas se irán por el agujero".

El anciano Lakota, le pasó su visión a su pueblo y ahora los indios usan el atrapasueños como la red de su vida. Se cuelga encima de las camas de los niños, en cada tipi para escudriñar los sueños y las visiones. Lo bueno de los sueños queda capturado en la telaraña de la vida y enviado con ellos. Lo malo escapa a través del agujero del centro y no será nunca más parte de ellos.

Y así es cómo los Lakota creen que los atrapasueños protegen su destino".




sábado, 8 de marzo de 2014

** LAS MUJERES (MÁS BONITAS DEL MUNDO)



Hoy es 8 de Marzo.
No quiero dejar pasar la oportunidad de hacer una pequeña reseña no ya a la idea que se perfila detrás de esta fecha, sino a los grandes y valiosos logros que han llegado a nuestras manos gracias al trabajo, el tesón, la constancia y la pelea de muchas mujeres que nos han precedido a lo largo de la historia. Lejos de feminismos, machismos y demás doctrinas, sistemas y/o movimientos, para mí la idea importante que subyace es la de la igualdad con respecto a los derechos. Derechos que no han de verse vulnerados por el mero hecho de ser de uno u otro género. Los derechos (y las obligaciones, dicho sea de paso) deben ser inherentes al ser humano; el respeto, la maleta con la que viajar. Y saber tender la mano al prójimo, los pasos de nuestro camino. Sencillo aunque no fácil. Pero ahí andamos, avanzando. Dejémonos avanzar...




(...)

Muchas han sido las mujeres influyentes e importantes (por diferentes razones) en la historia; podríamos enumerar cientos pero en mi propia historia han tenido algo que decir, entre otras, la Madre Teresa de Calcuta,  Marie Curie, María Montessori, Cleopatra, Ágatha Christie.... Miren Azkarate, Cristina Mayo, María de Villota... y por supuesto, mis brujas. Mis soles, mis tesoros, mis baluartes.

Mil besos.
Infinitos.
Y en libertad.




viernes, 7 de marzo de 2014

** SENYOR PIROTÈCNIC....


....pot començar la mascletá!




Ayer volví de un viaje express a Valencia...¡wow! Ha sido todo un revulsivo de emociones, sensaciones y sentimientos después de varios años alejada del Mediterráneo. Es curiosa la sensación de mirar la escena desde fuera cuando hemos sido protagonistas de la misma; curiosa  la sensación de vértigo salvaje cuando bajamos del escenario, cuando nos sentimos lejos de los focos... Y una parte asusta, y otra duele, y otra agrada, y otra entristece. Mélange.





En Valencia todo sigue igual; o al menos eso me ha parecido a mí. La misma gente, los mismos lugares, el mismo sol  increíble. No hay cielo como el de Levante. Y el reencuentro con amigos, con espacios de antaño, con niños que han crecido, con sueños que se quedaron en el camino. Parte (muy importante) de mi historia está en Valencia. Y aún así, me parece otra vida...





Así que, como todo viaje que se precie, ha tenido su repercusión y he vuelto con las piezas de mi puzzle bastante desordenadas. No me preocupa, sinceramente, porque vivo los tiempos de crisis como una buena oportunidad para hacer limpieza y reorganizar mis prioridades, mis sueños y mis tremendas locuras ;-)))) Ahora toca posar, reposar y pasar por el tamiz los fantasmas que han decidido quedarse en medio. Porque ya sabemos que todo lo que está en medio, estorba....




Así que estoy de vuelta; con otra luz, con otra energía, con otra pasión, con otros anhelos. De vuelta con ganas de vosotros y de compartir ternura en el saloncito. De vuelta para volver a empezar, porque no me asusta hacer borrón y cuenta nueva. Y reinventar las caricias.

Mil besos, mis chicos.
Y como siempre, mil gracias a quienes me seguís, a quienes me dejáis unas letras tímidas en el buzón, a quienes confiais una y otra vez en mis manos, a quienes me dais razones para seguir creciendo. Y creyendo.
Mil susurros dulces...





PD: Mira que soy yo de matices y paleta de colores donde las haya; pero a veces las cosas son o blancas o negras, no hay espacio para ninguna otra opción. Es así de sencillo.