Tenemos varios seminarios de seducción pendientes, mea culpa; ando leyendo manuales, artículos y demás información al respecto y la verdad es que hay cosas muy simpáticas por ahí; de hecho hasta hay algún curso que otro, no sé si con prácticas incluídas ;-DDD. Yo, en mi línea, quiero decir que
cada persona es un mundo, que las generalizaciones orientan pero no determinan y que al final, nos hemos de quedar con la sensación de que somos auténticos y de que buscamos ser felices y hacer felices a quienes sean parte de nuestra vida.
Ya analizaremos algunos de los consejos más en profundidad. De momento, quedémonos con una visión general. No quiere decir que personalmente esté de acuerdo con todos esos consejos, pero en líneas generales están bastante acertados. ¡Suerte!
133
consejos para seducir
1.
Ten más cara que espalda.
2. No des explicaciones ni excusas que
no te pidan.
3. Analiza los signos extralingüísticos y decide el
comportamiento adecuado.
4. No desgastes la palabra: hay veces en
que hablar es como cerrar los ojos cuando viene el golpe. No seas
avestruz. Sé valiente y no temas al silencio, piensa bien lo que
dices y, ante la duda, cállate.
5. Deja que ella se descubra
antes y más que tú.
6. Haz que tu acciones sean ambiguas y
difíciles de descifrar.
7. No le impidas imaginarte como
quiere.
8. Desvía la pelota a su terreno: que sea ella la que
hable de sí misma, la que dude sobre si será aceptada y la que se
preocupe por conseguirte o no. Que sea también ella la que, más
tarde, se preocupe por no perderte.
9. Cuando abordes por vez
primera a una mujer, debes hacerlo con tal clase y sensibilidad que,
si te rechaza, haya de lamentarlo después.
10. Jamás seas
grosero.

11. No te expongas cuando no puedas ganar nada y, cuando
puedas ganar, no regales.
12. Es mejor empezar una historia nueva
que obsesionarse con arreglar un estropicio. Vuelve a empezar de cero
cuantas veces sean precisas.
13. Relájate.
14. No intentes en
todo momento ser gracioso, o profundo, o seductor.
15. No olvides
pasar a su campo la pelota siempre que puedas.
16. Conoce el
terreno. Actúa cuando la situación lo requiera pero, cuando no es
así, empápate del contexto y conoce las personas.
17. No
permitas que el ego se interponga en tu comprensión de las
situaciones.
18. Sustituye el ego por la inteligencia. (Cada vez
que aflore, haz el cambio)
19. De sabios es corregirse. Que el
error no te deje fuera de juego.
20. Poca cantidad, mucha calidad.
Lo contrario devalúa.

21. El seductor, para no levantar sospechas
ni rencores, debe ser más amable y generoso que el resto.
22.
Saca a tu físico el mayor partido. (Gestos, apariencia, estado de
forma...)
23. Cuando vayas ganando, no arriesgues.
24. El
seductor necesita “traje” de buena persona.
25. El seductor no
debe descubrirse. Jamás debe llamarse a sí mismo “seductor”.
26.
Si lo que quieres son muchas relaciones, la gente debe pensar que
repites porque no encuentras calidad. Jamás que buscas cantidad.
27.
Céntrate en el próximo peldaño. No intentes subir de un salto la
escalera.
28. El líder debe ser noble y generoso. Siempre un
ejemplo a seguir.
29. Desarrolla impulsos nobles.
30. Saca lo
mejor de quienes te rodean. Cuando alguien te supere en algo, aprende
de él. Adapta su cualidad a las tuyas.
31. En grupos, no fuerces
nada. Saldrá solo. Los grupos tienen ya su mecanismo de
emparejamiento.
32. No te dejes abrumar por la derrota.
33.
Cuando rechaces, hazlo con elegancia e indirectamente.
34. Cuando
te rechacen, nunca muestres rencor por ello.
35. Nada de
movimientos bruscos. Se felino.
36. Los gestos son la parte más
importante del físico.
37. En la inmunidad al fracaso reside la
clave del éxito. Proponte ser el tío que mejor, y más
elegantemente, encaja el rechazo del mundo.
38. Cuando es la hora
de atacar, es la hora de atacar. En caso de rechazo, éste no debe
hacer el menor rasguño a tu ego.
39. Déjate ver, oír, etc. Lo
suficiente para que, sin agobiar, no te olvide.
40. Halaga cuando
sea el momento y adecuando el halago a su persona. Que sea
creíble.

41. Sé fresco, pero no frío.
42. No regales, apura
cada movimiento.
43. Muéstrate seguro y con aplomo. Recuerda que
no hay razón para que no sea así.
44. Transmítele una idea de
ti que pese sobre su mente.
45. No sacrifiques nada por ninguna.
Tu vida es ya perfecta sin ellas...
46. Olvida su cuerpo, mira su
mente.
47. No te obsesiones con el fracaso.
48. No vayas a
ganar, ve a mejorar.
49. Busca buenas razones para sentirte
inseguro: puede que no las encuentres.
50. Muéstrate fresco,
suelto, desenfadado...
51. Relájate.
52. No estés demasiado
pendiente de ti, o no podrás estarlo de los otros. Proyéctate hacia
fuera, no hacia dentro.
53. Consigue buenos gestos, buenos
impulsos, pero automatízalos. En el medio debes fluir con espontánea
naturalidad.
54. Saca toda la información posible de cada gesto,
de cada acción, de cada inflexión de voz de los demás. Aprende a
leerlos y ten memoria fotográfica.
55. El observador debe pasar
desapercibido. Cuando se es el centro es difícil observar.
56.
¿Recuerdas esos momentos en que aún no conoces a tu rival y lo
mitificas? Pues a ese fantasma imposible debes parecerte.
57. Sus
ataques son a tu ego. Tu mérito consiste en hacer que tu ego desvíe
las flechas.
58. Son como niñas consentidas. Les gusta lo que no
se parece a lo que tienen, y también lo que no pueden tener.
59.
Hablan del hombre diferente, pero ¿qué sería ese hombre? El hombre
sin testosterona: una mujer con pilila. Así sería.
60. Hazles
creer que eres tú esa mujer con pilila. Disfrázate de puritano, de
romántico, pero sé infalible a la hora de la verdad.

61.
Maximización del ataque. Pocos ataques, pero precisos y que hagan
daño. Frente a la táctica del pájarillo, que picotea mucho pero no
hiere, inspírate en la serpiente: muerde una vez y sé letal.
62.
No golpees hasta que baje la guardia, a menos que verdaderamente no
haya otro remedio (p.ej. carencia de perspectivas futuras).
63. Si
lo contienes ahora, tu ataque causará más desconcierto y será más
efectivo el día de mañana.
64. Cuando el rival se mantiene
hermético, no malgastes energía en él.
65.
En algunos casos, la situación permitirá que ella crea ser la
cazadora. No se lo impidas.
66.
Sácate el mayor partido.
67. No regales.
68. Déjate el ego en
casa.
69. Adopta su perspectiva.
70. Cuando ataques, hazlo de
forma que tenga que lamentar la calabaza.
71. Confianza,
seguridad.
72. Naturalidad, frescura, desenfado.
73. Pasa la
pelota.
74. Infórmate.
75. Olvídate de ser perrito faldero.
76. Trabájate
un alto estatus en tu contexto.
77. Halago.
78. Valórate,
créetelo.
79. Crea situaciones apropiadas.
80. Invita sin que
se note.

81. Hay un camino que va de la educación a la cama:
recórrelo.
82. Las cosas se pueden decir y hacer de muchas
formas: no te cierres puertas.
83. Piensa en un juego con las
siguientes características. Tu objetivo: repasártela. Su objetivo:
demostrarse que eres un mierda. Se da la rara situación de “tablas”
cuando, sin ella poderse demostrar que eres un mierda, tú no te la
repasas.
84. Nunca te sientas inferior a ella.
85. No te
muestres demasiado solícito o pendiente de ella.
86. Nada hay
peor que un ataque inseguro, con miedo
87. ¿Te ha cambiado la
cara (y todo lo demás) después de una negativa suya? Le acabas de
dar el mango de la sartén.
88. Escúchale.
89. No le trates
mejor que a las demás. Sé un caballero.
90. Atento a sus
señales. Y aprende a interpretarlas.

91. Cuando propongas algo:
confianza, naturalidad, frescura, desenfado...
92. Sé siempre educado.
93. Créate un
estátus (valor social) en tu contexto
94. No le dejes claro desde
el principio que te tiene en el bote.
95. ¿Te delatas más de lo
necesario? Caes en picado cada vez.
96. Apasiónate con todo lo que
hagas.
97. Sé ambicioso en la vida.
98. No la sobrerespetes.
Y toma todo lo que te permite tomar.
99. Jamás te dejes
impresionar por sus desdenes y alardes.
100. Diviértete.
101.
Una cosa siempre: confianza, seguridad...
102. Mantente siempre
activo tratando de mejorar tu situación en la vida.
103. ¿Pides
demasiado permiso? ¿Te falta descaro, audacia, etc? Eso no es ser
caballero: es ser imbécil.
104. Ofrécele todo lo que te pida y
más. De boquilla, claro. (¿?)
105. Que no se sienta una
más.
106. Cuando hace lo que quieres, ella es especial... ¡qué
digo, UNICA! Cuando se niega a cooperar, es una de tantísimos
millones; no le hagas ni caso.
107. Conversaciones medio sensatas, por favor.
108. Sé autónomo, autosuficiente,
sóbrate.
109. No anheles su atención.
110. No te desesperes
antes de que llegue su señal. Llegará y, si no, llegará otra...
mujer.

111. No te preocupes por lo que ella haga o deje de hacer;
antes bien, fomenta que ella se preocupe por lo que haces tú.
112.
Que tu lengua no vaya por delante de su curiosidad. (En ningún
momento dejes de ser un misterio para ella).
113. Si se relaja
demasiado contigo, sanción. (Recuerda que no hay mayor castigo que
la indiferencia)
114.
Que jamás te afecten sus prejuicios, neuras personales y demás
historias. No confundas sus problemas con los tuyos. Ríete de ellos
en tu fuero interno.
115. Recuerda que ella no tiene sus genitales
en muy alta estima. Si lo sobrevaloras, no eres nada.
116. Jamás
idealices sus genitales (si idealizas lo que a ella casi le da asco,
¿en qué te conviertes?).
117. Es mejor pensar demasiado que
hablar demasiado.
118. En lugar de parlotear o tratar de llamar la
atención cuando no debes, utiliza esos momentos para pensar y
planear.
119. Acostúmbrate a plantearte lo que puedes sacar de
cada acción antes de emprenderla.
120. Renueva constantemente el
diagnóstico de su cuadro mental y emocional. Lo mismo vale para las
recetas y tratamientos consiguientes.

121. Ser eficiente o
atrevido no es ser escandaloso.
122. No eres un seductor, sino un
artista. Tú no seduces: haces arte.
123. No te importa su
reacción, te importa tu obra.
124. Si te resiste, admira su
resistencia: tú limitate a ser el peor de los cabrones. Si pese a
ello no cae, alégrate: tal vez existan mujeres diferentes en el
mundo.
125. Ante la duda, Status Quo.
126. Tenlo todo claro a
la hora de atacar, incluida tu reacción ante el rechazo.
127.
Búscate siempre un pretexto para que, hagas lo que hagas, ella sea
ÚNICA, ESPECIAL Y FASCINANTE. Esa, y no otra, debe ser la
justificación de todos tus actos.
128. Hay mujeres –y
situaciones- de ataque directo, mientras que en otros casos se trata
de trabajo de minación. Diferencia, decide, ten las ideas claras y
relájate.
129. Hasta que no esté en la cama, mira su espíritu,
no su cuerpo. Una vez allí ya decidirás en qué centrarte.
130.
Su objetivo: demostrarte que no eres nadie y que lo que ella tiene
vale más que tú. Bajarte la moral. Tu objetivo: demostrarle que
eres mejor que lo que ella tiene. Bajarle la moral.

131. Sus
ofensivas: ella está buena y tú no eres más que un don nadie con
el que no se quiere acostar. Tus ofensivas: eres el mejor, y ella una
pobre diabla por estar con un tipo peor que tú.
132. Las reglas
se aplican sobre todo al pre-ataque. En la etapa post-ataque, si no ha
caído, preocúpate de:
a. -Ser encantador y segurísimo.
b.
-Halagar.
c. -No ser baboso.
133. Una cosa debes dejarle clara:
si renuncia a ti, renuncia a un sueño.
(...)
Pinceladas.
Haced autocrítica.
Qué es mejorable.
Si es necesaria una nueva estrategia.
Y de mientras,
mil besos bañados en ternura al calor del saloncito...